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La accidentalidad de motos sigue en aumento

La accidentalidad de motos sigue en aumento

En Colombia la muerte viaja en moto y lo más preocupante es que lo viene haciendo desde hace una década ante la mirada impávida de las autoridades. El crecimiento casi exponencial de las motos, unido a los pocos requisitos y controles a la hora de montarse en una de ellas, las están convirtiendo en uno de los mayores problemas de seguridad vial y del sistema de salud.

En la actualidad se nos ha vuelto costumbre escuchar sobre accidentes de motociclistas en todo el país, como algo que ya es normal, y es increíble como esta situación ha cogido tanta ventaja en el país.

La accidentalidad en este tipo de vehículos aumenta cada día. Solo el año pasado murieron 7 mil personas en accidente de moto y diariamente en el país mueren 9 personas.  Incluso, solo en Medellín, el 85% de los accidentes que se registran en la ciudad se encuentra involucrado una motocicleta.

La verdad es que un estudio de caracterización de los motociclistas colombianos, elaborado en Bogotá por la Corporación Fondo de Promoción Vial-Fundación Ciudad Futuro, arrojó datos insólitos como que el 60 por ciento de ellos aprenden a manejar siendo adolescentes y que solo el 16 por ciento conoció las normas de tránsito en una escuela de conducción. Los demás se formaron en lo poco que saben de las normas en el colegio o por iniciativa propia.

Es así, como en la mayoría de ocasiones estos accidentes se presentan por causa de impericias e imprudencia de los mismos motociclistas, que no usan casco y conducen con exceso de velocidad, y las consecuencias resultan fatales o incluso muchos quedan inválidos o pasan largas temporadas en hospitalizaciones.

Es por esta razón que en estos momentos lo que debemos preguntarnos es que estamos haciendo cada uno de nosotros para salvar más vidas ¿Qué hemos aportado para qué disminuyan estos índices de accidentalidad? Porque así pensemos que no es algo que nos toca pensar a cada uno de nosotros, porque no tenemos moto, a la final si nos ponemos a pensar tenemos un amigo, hermano, hijo, empleado que la tienen y que no quisiéramos que les pasara algo en un accidente de tránsito.

Es por esto que nosotros también podemos hacer parte de las campañas que adelantan los distintos entes gubernamentales para reducir los índices de accidentalidad de este tipo de vehículos.

Podemos hacer parte del cambio si le recordamos a aquellos que conocemos que tienen moto, de la importancia de no zigzaguear, de respetar las señales de tránsito, de reducir un poco la velocidad y lo más importante de saber que en la vía no estamos solos.

Sin embargo, nada de esto será importante si los mismos motociclistas no toman conciencia que el más ingenioso salvavidas, es la responsabilidad y la prudencia al manejar, y que en sus hogares existe alguien que los espera.

¡En GUÍABIEN te acompañamos!